Utilidades

Banner  728x90v2
corrupción-e-impunidad

Contra la corrupción

El eje de la política del actual gobierno, en el discurso y en los hechos, es la lucha frontal contra la corrupción. “Eso se acabó”, ha dicho el presidente en repetidas ocasiones, y para que a nadie le quepa duda ha señalado que la corrupción que permitía el robo de combustible ha descendido en un 95%.

Sin duda el combate al huachicoleo ha sido todo un éxito, sobre todo si consideramos que hasta finales del año pasado nadie reparaba en ese fenómeno. Sin embargo, la lucha contra la corrupción no puede reducirse a la guerra desatada en ese frente, y la corrupción no puede restringirse únicamente al combate a los desvíos de recursos públicos hacia bolsillos privados.

Pero si nos quedamos en esa órbita, inclusive, la tarea por delante es inmensa, compleja y nada fácil de resolver. La corrupción no podrá combatirse sin el apoyo de la sociedad. Pero en este aspecto existe un agujero enorme. Los ciudadanos no denuncian, no acuden al ministerio público y no levantan sus demandas porque saben que eso no sirve de nada. Las autoridades están coludidas con los delincuentes. Hay grados, claro, pero la gente sabe que si denuncia el robo de un celular en la calle los jueces no van a dictar sentencia contra los infractores. El pretexto es que la documentación que se entrega está mal elaborada. Nadie va a ir a la cárcel. La impunidad -verdadera reina del territorio nacional- llega casi a la totalidad de los delitos.

El Fiscal Gertz Manero ha declarado que en los últimos años se quedaron “en el aire” alrededor de 300 mil averiguaciones, y que no se cumplieron 21 mil órdenes de captura. ¿Qué va a suceder con eso? Lo más probable es que no se resuelva nada. O muy poco.

Pero ya existe una señal de alarma. Y esa señal dice que la mera voluntad política no basta. Que el gobierno no podrá resolver el problema si actúa solo.

, , ,

Comentarios cerrados.

Iniciativa.org.mx | Revista