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La foto contra la guerra

Esta fotografía le ha dado la vuelta al mundo. Es cierto que compite con las de Usain Bolt ganando la medalla de los 200 metros planos, pero su significado es precisamente lo opuesto del triunfo y la gloria del atleta. La foto del niño lleno de tierra y bañado en sangre es la muestra más cruel y despiadada de lo que significa la guerra. El niño es un pequeño sirio de 5 años de edad. Se llama Omran Daqneesh, y fue rescatado de un edificio sometido a bombardeos aéreos en la martirizada ciudad de Aleppo. El niño parece sereno, aunque ignora su presente y su futuro. Su cuerpecito es la única figura gris dentro del colorido de la ambulancia que lo traslada al hospital, y ha estrujado al mundo entero, sobre todo a las madres.

Esta foto abrió una discusión bizantina: ¿puede una fotografía ayudar a detener una guerra? El conflicto en Siria, prolongado en más de un lustro, arroja una estadística escalofriante: cerca de medio millón de muertos, un millón de heridos, 10 millones de desplazados. La foto ha conmovido a algunos líderes europeos. Nicola Sturgeon, el primer ministro de Escocia, hizo un llamado a los líderes del Reino Unido y de Europa para detener de inmediato los bombardeos rusos sobre la ciudad siria. Por eso puede haber un alto al  fuego, pero los pronósticos sobre el fin de la guerra no son halagadores. Y en ese terreno vale la pena recordar otra foto, otro niño sirio, otra tragedia. En septiembre de 2015 se difundió la foto del pequeño Alan Kurdi, de 3 años de edad, que yacía ahogado en las playas de Turquía después de que su familia intentó llegar a las costas de Grecia. Después de eso, la guerra no concluyó. Los organismos humanitarios recibieron más recursos en las siguientes semanas, pero eso fue todo.

Esperemos la reacción del mundo ante esta nueva fotografía atroz sea distinta. Y que el pequeño Omran siga vivo, con un futuro distinto.

 

 

That’s what people are wondering about the image of a little Syrian boy covered head to toe in a thick layer of dust, his face bloodied, as he sits in a bright orange chair.

His name is Omran Daqneesh and he’s 5. On Wednesday, he was rescued from a building in Aleppo hit by an air strike. His bare feet dangling over the edge of his seat, he looks stunned and dazed.

The image was pulled from a YouTube video posted by the Aleppo Media Center and published in news reports that same day. Since then it has made global headlines — bringing new attention to the ongoing agonies of the Syrian conflicto.

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