La resaca contra el Islam

El ataque a la revista Charlie Hebdo en París ha desatado un oleaje contra los árabes que puede arrastrar al continente europeo entero. De nada sirve repetir que de los 1,600 millones de musulmanes en el mundo solo un puñado de fanáticos son terroristas. El clamor de justicia contra los asesinos de los caricaturistas y demás miembros de la revisa exige una cuota de sangre vengativa que puede derivar en nuevos enfrentamientos.
En Alemania, territorio incandescente por su pasdo nazi, el nacionalismo cobra una fuerza inusitada con estas provocaciones. En la ciudad de Dresden, donde una organización antiárabe pretende expulsar a todos los fieles del Islam de Europa, logró una concentración de 25 nuevos fanáticos. La propia Angela Merkel tuvo que salir al paso diciendo que “una parte de Alemania también profesa el Islam.”