El presidente y la ley

Después de aprobar por un ligero margen la prueba electoral del pasado mes de noviembre, Donald Tump no deja de estar metido en problemas. Hay una serie de investigaciones en curso que lo obligan a pasar el tiempo y comprometer su desgastado capital político en la defensa legal de sus asuntos. Y eso lo desgasta todavía más.

Pronto ingresará la nueva mayoría demócrata al Congreso, y la embestida contra el actual presidente será mayor. Pero no se llegará a la destitución, porque para ello hacen falta las dos terceras partes del Senado, y en ese campo la mayoría republicana impedirá cualquier movimiento de expulsión del actual inquilino de la Casa Blanca.

A pesar de eso, el amago de pesadillas para Trump no le auguran un feliz año nuevo. Por una parte, sigue en curso la investigación de Robert Mueller sobre el papel de Rusia en la elección presidencial, algo que se ha comprobado a través de las cuentas falsas en Facebook para movilizar a las huestes radicales, y que ha revelado las mentiras de la Casa Blanca sobre sus contactos con emisarios del Kremlin. Pero ese frente de guerra no es el único.

El pago que hizo Trump a las conejitas del Playboy y otras damas para que callaran sus relaciones sexuales con el actual presidente ha sido una guillotina para sus colaboradores, uno de los cuales -Michael Cohen- se encuentra tras las rejas. Y ese tema no parece desvanecerse con el tiempo. Al contrario. Puede llegar a acorralar a Trump por sus mentiras.

Otro frente, que parece recién abierto pero que en realidad lleva ya un par de años, es el del papel que han jugado las empresas y organizaciones de beneficencia de Trump en sus campañas políticas y en sus bolsillos privados. La procuradora de Nueva York Barbara Underwood denunció los usos subterráneos que la familia del presidente hicieron de la Fundación Trump, y en un par de días obligó a la disolución de la firma.

Faltan dos años para que Trump pueda reeligirse como presidente de Estados Unidos. Serán, que duda cabe, los más difíciles de su vida.